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miércoles, 25 de noviembre de 2009



DÍA INTERNACIONAL CONTRA LA VIOLENCIA HACIA LAS MUJERES
25 de noviembre de 2009.

Un año más quiero gritar Ni una mujer más. Me despierto con las noticias en la radio y pienso que el 25 de noviembre es un día para la reflexión, pero que quedan otros 364 días en el año para no mirar a otro lado.
Las estadísticas en España me dicen que este año 2009 ha disminuido el número de mujeres asesinadas por la violencia de sus compañeros, esposos, amantes y porque no debemos tolerar sigo gritando Ni una más.
También dicen las estadísticas que cada vez mueren mujeres más jóvenes y que la proporción de mujeres emigrantes también incrementa. Y yo sigo gritando Ni una más.
También escuché esta mañana que los asesinatos son la punta del iceberg, que unos 800.000 niños y niñas españolas conviven en situaciones de violencia y maltrato familiar.
Pienso que nos queda mucho camino por recorrer y que no podemos seguir sin implicarnos, porque son muchas las mujeres que viven atenazadas por el miedo y rodeadas de una sociedad cómplice.
Porque creo que es también un tema de concienciación social e individual me gusta especialmente el eslogan de este año De todos los hombres que haya en mi vida ninguno será más que yo.

lunes, 16 de junio de 2008



ESTA VEZ ROMA HA SIDO TAMBIÉN MÁS HAMBRE

Veinte mil ha pedido la FAO para paliar la hambruna actual que padece el mundo, y según he leído hace algunos días, pero sólo ha logrado recaudar cuatro mil en la reciente cumbre de Roma. Tacaños somos, con el agravante de que no queremos que vengan a nuestro mundo occidental los que pasan hambre, no queremos que vengan a la primera clase en la que estamos instalados, pero tampoco los queremos alimentar en sus países de origen. La gestión del enfoque global del hambre no resiste la más mínima y seria reflexión sin que nos caiga la cara de vergüenza. Decimos que China e India comen, que el biodiesel ha trastocado los cultivos de cereal, que la sequía se asienta en Australia y encontramos fácilmente los culpables de la hambruna reciente que otros padecen, que en este mundo padecemos, y además muchas veces pensamos ante cualquier problema que “sea lo que sea por favor que lo mío no me lo toquen”. Y creo que lo peor está por llegar, que tal vez se produzcan algunos cambios estructurales y aún no hemos llegado al punto de inflexión. Mientras seguiremos hablando de las causas de la obesidad en nuestro mundo, en que es preciso consumir para reactivar la economía, en que el barril de petróleo sigue subiendo, pero sin la mínima preocupación por el hambre que sufren millones de personas. La explotación del trabajo de muchas personas para conseguir los bajos costes de productos que consumimos ¿a cuanto kilo de hambre nos sale?
Mientras, prosigue la primavera de camino hacia el verano, estamos de fiesta en la ciudad y ya han aparecido las casetas en nuestra playa de San Lorenzo.

miércoles, 16 de abril de 2008






DOS MUNDOS

Pruebo un trozo de papaya al borde de la piscina, me rodean grandes hojas verdes que amortiguan los treinta grados a mi alrededor, es la flora tropical en este caso domesticada por el jardinero del hotel. Sus ojos se van abriendo sonrientes, hoy es su primer día de colegio. Subo a mi habitación, activo aún más el aire acondicionado, busco en mi maleta el nuevo ahuyentador de mosquitos. Su madre ha caminado casi media hora para llevar un bidón de agua al hogar. Santa sonríe mientras su madre la peina.

Con camisa blanca impecable me abren la puerta del hotel, ella abre la puerta metálica que cierra su casa, una puerta de hojalata que se tambalea igual que todas sus paredes, sus ojos brillan expectantes. Un coche viene a buscarme, me traslada a una reunión, más aire acondicionado, más agua en abundancia, las comodidades continúan. Santa camina entre tierra polvorienta por las calles del barrio en el que vive, sonríe, hoy empieza el colegio. La media hora siguiente trascurre según lo establecido, miro la vida a través del cristal de la ventana de cristal del coche que me desplaza.

Sopla el viento, Santa llega al colegio, otros niños expectantes la reciben, se inicia la misma ceremonia, de cualquier patio de recreo, de cualquier colegio, de un mundo cualquiera. El aire acondicionado de nuevo no me deja sentir los aromas de la vida. Llego a mi destino, me identifico, amables sonrisas me conducen a una estancia, todos de traje y camisa blanca me saludan. Se inicia la misma ceremonia, de cualquier reunión de trabajo, de cualquier lugar del mundo, de un mundo cualquiera.

Mi mundo sigue ignorando que hay muchos niños que no tienen como Santa un colegio, tal vez destartalado, al que acudir cada día, aunque sonríen a la vida con sus ojos de niños. Mi mundo sigue ignorando que muchas personas se mueren de hambre. Yo sigo en mis reuniones, miro el paisaje a través del cristal de la esfera en la que vivo. He disfrutado por un momento de unos ojos sonrientes, los de Santa, que un día se cruzaron conmigo, nos miramos, sonreímos y seguimos. Yo aún guardo su brillo y la fuerza de su impulso.

viernes, 7 de marzo de 2008


Día internacional de la mujer, teñido de sangre.

¡Qué frágil la vida de una persona! ¡Qué fácil apretar un gatillo y romper al instante los sueños, los compromisos de vida y sembrar el dolor individual y colectivo!
Mi solidaridad con la familia de Isaías Carrasco.
Los asesinos no callarán la voz de la democracia.
Tampoco callarán la lucha contra la violencia de género y la Igualdad.