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Es un lujo amanecer en La Aldea perdida, en Prieres, Asturias, frente a la Iglesia, descorrer las cortinas y encontrarme la sucesión de valles en mi horizonte, oír los cencerros cercanos, el trino madrugador de algunos pájaros y oír el silencio, la paz de la naturaleza que inicia el rito de desperezarse para alumbrar un nuevo día. No adivino aún por donde sale el sol, tal vez detrás de la montaña que cubre mi espalda, espero lentamente que claree el día para iniciar mi camino.
Aún no estaban dispuestos los colores de otoño, llovía a ratos y la niebla despistaba mi sentido de la orientación, helechos y erizos de castaños, hojas caducas empezando a alfombrar el camino, alguna seta y cuesta arriba, cuesta abajo, subo y bajo castaños, abedules, robles aún con la hoja verde… disfruto el desfiladero del Río Alba y respiro libre.
Aún no estaban dispuestos los colores de otoño, llovía a ratos y la niebla despistaba mi sentido de la orientación, helechos y erizos de castaños, hojas caducas empezando a alfombrar el camino, alguna seta y cuesta arriba, cuesta abajo, subo y bajo castaños, abedules, robles aún con la hoja verde… disfruto el desfiladero del Río Alba y respiro libre.
RUTA DEL ALBA, SUBE Y BAJA
El rumor del agua
una y mil cascadas,
castaños y avellanos
a la vera del caminos,
vacas y verdes praderas,
un puente sobre el río,
cabañas y allá otras,
ovejas, nogales, fresnos,
algún acebo y el rumor
del agua siempre
acompañando mi paso
y sigo ascendiendo.
El Río Alba se abre
en tu vientre calizo,
el agua desciende
saltando y su rumor
se trasforma en alborozo
cuando me consientes
acompasar tu paso,
hayas, abedules y carbayos
se van quedando atrás,
guardianes de tus cumbres
mientras descendemos,
recuperamos el valle
y la vida en su discurrir.
Seguiremos caminando.
Prieres y la Ruta del Alba estan en el Parque natural de Redes, Asturias.



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