sábado, 28 de marzo de 2009

Bienvenida a mi casa, primavera.
Adiós invierno.

La historia ha comenzado por la palabra fin, que dice Jodorowsky. Y el laurel florido y el manzano, las margaritas... nos invaden.

domingo, 15 de marzo de 2009




MEDIO SIGLO DE EXILIO Y DOS CONCIERTOS

Este fin de semana tuve bien presente el recuerdo del pueblo tibetano. Llevamos medio siglo de exilio tibetano.
Cuando llegué a Dharamsala por mi primera vez mi impresión fue un pueblo de gran actividad, pequeños puestos de venta, autobuses y mochilas, banderas tibetanas, monjes budistas transitando por doquier, cánticos y procesión al atardecer, los colores naranja y canela, granate y berenjena de sus túnicas y sus sonrisas, siempre su amabilidad y sus sonrisas, también el museo tibetano, los paneles de las personas tibetanas desaparecidas, los dos templos, la casa del Dalay Lama. Pasé tres días deambulando sus calles, paseando la limpia naturaleza hacia la cascada Bhatgsu, sintiendo un pueblo en el exilio, un pueblo que había vivido por los siglos tras aquellas altas montañas que ahora les separan. Para siempre quedó en mi el sentimiento de solidaridad con este pueblo, pegado a la piel como la lluvia, la humedad y los tés con ginger y honey al atardecer y las reposadas y placenteros charlas que fueron mi compañía en aquel viaje.

Pero vivo en Gijón y disfruté dos conciertos que quiero compartir. El viernes el cantautor Víctor Álvarez en Tom Corless. Podéis encontrar linkeado el blog de esta cantautor y poeta.
Con un intermedio de oricios en Bañuges y cambiando la dimensión musical la noche del sábado fue para Michael Nyman y su banda, Mozart 252 y con Marie Angel y 8 Lust songs: I Sonetti lussuriosi de Pietro Aretino, por supuesto en el Teatro de La Laboral.
Y aún me falta disfrutar del domingo.

Las fotografías son de Dharamsala en verano y al atardecer.

sábado, 7 de marzo de 2009



BAILAMOS SIN CARAS

Albos cuerpos me recorren,
sujetos por cadenas anónimas,
sin caras, me abandonan.

Tu espalda zigzagueante
se cruza en mi camino,
tú, que suavizas mi vida,
ya danzas cimbreando
tus piernas y mi alma.

Y bailamos escenas de luz,
manos sin caras,
erizamos nuestras garras,
paseamos, iniciamos
jadeos, susurros,
volcanes y lágrimas.
Lujuria de espumas que diría un amigo paseando playas después de un caldeirada en las costas de Ericeira (Portugal)

martes, 3 de marzo de 2009



DOMINGO LLUVIOSO

Pedro Mato y Gaudí hacen pareja en este domingo lluvioso, en el aire tocan las campanas y muchos pasos se dirigen a la catedral. Bajo el palio del paraguas camino hacia el café y las mantecadas obligadas. No hace falta decir que estoy en Astorga. El paseo por los restos romanos y el vermut me conducen hacia el cocido maragato que alarga su digestión hasta el atardecer. Sigue lloviendo y llueven los resultados electorales y me refugio en una de las últimas películas que disfruté “El extraño caso de Benjamin Button” y las frases que me quedaron colgadas más allá del subconsciente “cuando se es diferente se vive muy solo”, “las oportunidades nos marcan siempre” y “nunca es demasiado tarde para hacer lo que quieras”. Me vence el sueño y ya empieza la nueva semana.

sábado, 31 de enero de 2009




VUELO DE MARIPOSAS BLANCAS

Dejo atrás el desierto verde,
el agua se estanca haciendo
mil regatos en la carretera,
un vuelo de mariposas blancas
invade mis sueños.
Apareces al lado del camino
abrazado por grandes pimenteros
y en mis manos y mis pies
brotaron primaveras al instante
aunque el monzón era la única
realidad de aquel momento.

Y mirándote a los ojos escribí.
¿Por qué llegaste a destiempo vida,
por qué saliste sin salir del todo?
¿Por qué vuelas, me invades toda,
no dejas resquicio que perfores
e inundes de sonrisas y miradas?
Bendito el día en que llegaste,
nunca salgas del todo todavía,
inúndame a trocitos, invade
humedades, sonrisas y miradas,
riega de primaveras mi alma,
regálame ausencias y pasiones
hasta que vueles y volemos
juntos, siempre, de verdad, del todo,
eternas mariposas blancas.


En una carretera cualquiera, un día cualquiera, aparecen las mariposas blancas. En este caso era en Rajastán, en el mes de agosto, camino de Jaisalmer.

domingo, 25 de enero de 2009



Obludarium y Brothers Formans en Gijón

Además de los temporales de agua, olas y viento, los árboles caídos por doquier y otros desperfectos en la ciudad, el Teatro de los Hermanos Forman con su espectáculo Obludárium hizo las delicias del fin de semana en Gijón.
Comediantes, equilibristas, titiriteros, atmósfera y escena de barra de cabaret, una sirena nadando su espacio marino herida y gritando mientras los peces globo iluminaban la escena, una domadora de caballos que hace danzar al aire su caballo de madera y vuela, la mujer barbuda y la bestia que se descubren y embelesan con la música… delicadas marionetas a la entrada del espectáculo, los tres delicados personajes de la fotografía y sus movimientos acompasados, desacompasados, siempre lentos y tiernos y hasta el hombre más forzudo del mundo que nos despide con el regalo de un clavo recién forjado a cambio del beso de una dama.
En una palabra la magia del circo, atravesar la puerta de un maravilloso sentido del goce y el disfrute compartido con esta performance en el interior de una pequeña carpa montada para esta ocasión dentro del espacio de la antigua iglesia de La Laboral.
Os dejo el enlace de un artículo de Carlos José Martínez que, en La Nueva España del lunes 26, lo cuenta mucho mejor que yo.

miércoles, 7 de enero de 2009



SABOR VIOLETA


Dos bucles de nubes acarician tu rostro
mientras atardece rojizo en el mar de paja.
Con el último oporto en tus labios,
sagrada libación de mis besos,
acaba el día como empezó
con la ofrenda al dios Eros
que estaría envidioso de tu cuerpo
amasado cual pan tierno.
Tras la ventana llueve,
llegan notas afiladas
de dos violines que vuelan al aire.
Me protege tu piel suave, caliente y húmeda,
fusión de dos cuerpos en el pequeño mundo
blanco que hoy aloja
un mundo entero.
Tu mirada refleja ahora el adiós del cielo
y, ya casi en la oscuridad,
el alma del fado deja prendido para siempre
el dulce sabor violeta de tus ojos
en este atardecer.