jueves, 15 de noviembre de 2007



JAZZ EN EL CENTRO

Lentamente deshago
pétalos de arena a tus pies
y despiertas suavemente.

El piano en el piso de abajo
deshoja margaritas
acompañando a un contrabajo.

Vamos deslizando suspiros
de deseo, músicas de quejidos
que se agotan absorbe mi alma
en el sublime momento.

Amanece, ya se apagan los ensueños
la luna deja paso, desafinan
los rojos tulipanes, los cantos
de gorriones torpemente van naciendo
derrotados de luz y realidad.

Discurren los estadios de vida, cayendo
en torpes conciertos de tregua cotidiana,
sólo dos letras rojas alfombran de pasión
algunas noches, preludios
del dulce cacharreo y percusión
que anuncia un nuevo día,
jovial me sacude interiores,
despierta sentimientos que nunca
han debido de dormirse.

jueves, 8 de noviembre de 2007



REPROCHE

Siento el dulce chapoteo de tus aguas
pretenderme.
Te has perdido este sol
y este momento,
el dulce calor que me circunda,
y la luz verdiazul que refleja
mis sueños.
Y te has perdido,
soñarte.

Pasará este atardecer
como tú has pasado por mi vida,
sin darte cuenta que prendido
has quedado para siempre.

Puntillas de espuma asemejan tu atención,
van y vienen, se deshacen.
Escucho la mirada que rodea
mi imagen,
sentada en esta piedra,
sentada en esta vida,
alejada de ti y tus impulsos,
alejada de la vida y mía,
sólo mía.
Los reflejos de agua y el paseo relajado por el JBA, Jardín Botánico Atlántico de Gijón, reconfortan el alma.

domingo, 4 de noviembre de 2007



DÍA DE FALLECIDOS.

Llamó a la puerta, estaba oscura la escalera. Una mujer abrió, Lucía preguntó por su marido.
Era domingo, bastante pronto, tal vez las ocho y media. Lucía se había cruzado en el portal con una señora que venía de misa y llevaba el pan caliente bajo el brazo.
“¿Qué haces aquí?”, dijo él. “Comprobar lo que para mí era imposible de creer”, fue la respuesta.
Y así fue como, sin mas palabras, veinte años de convivencia saltaron por los aires. Lucía había retrasado demasiado la decisión y por fin aquel día de fallecidos lo había sido realmente.
Siete años después la sensación de libertad invade totalmente su alma. A la pregunta de ¿cómo estás?, divinamente es la respuesta espontánea.


A veces nos cuentan historias difíciles de creer. Historias como las que Tino Pertierra deshoja cada día en su columna diaria en La Nueva España. Ésta podía ser una de ellas. Confieso que siempre quise escribir pequeñas historias como Tino Pertierra.


La fotografía es de mi mar, mi mar de libertad, desde el rompeolas en el puerto de Gijón.

domingo, 21 de octubre de 2007



QUIERO SER AZUL EGEO

Quiero ser azul Egeo,
atardecer en cabo Sounion
segura de que, al fin, cae el sol
y refleja dorada espuma
al borde de mi frío corazón.

Quiero pasear cielos
vestida por olas
que se abren y se cierran
paralelas a tu paseo por mi alma,
dan sentido a las promesas
que ayer soñé contigo.

Sin saberlo, me produces
la sonrisa esbozada en los labios,
el vértigo del miedo
y oropeles lujuriosos
que engañan mis deseos.

Los dos buscamos, sin saberlo,
rutas fáciles de seda,
huecos sencillos de tulipas
que cubran soledades,
y una salida
que solamente se produce
uno a uno, ajena
al futuro venidero.

Quiero volver a ser azul Egeo,
rotundo, profundo, intenso
mar Egeo.

La fotografía corresponde al Puerto pesquero de Gijón, un buen sitio de partida hacia los sueños.

domingo, 14 de octubre de 2007



MARTIN CHIRINO Y RAMÓN MASAST en el Museo BARJOLA.

De todos los buenos museos que tenemos en Gijón creo que nunca os hablé del Museo Barjola. Es un buen día para pasear el puerto pesquero de Gijón, sentir el mar y sus arrullos, disfrutar de la luz y el sol de otoño y para entrar en el Museo Barjola, pasear la obra de Chirino, Masast y siempre, siempre Barjola.

Hasta diciembre disponemos en Gijón de seis obras de Martin Chirino. Mediterránea, 1971, en hierro, colocada a la sombra del Ficus benjamina que crece en el hall del museo, dos cuadros, Suite Florencia, 2004, en aguafuerte y resina, Mi patria es una roca II y IV, 2006, en forjado y piedra, el Árbol de luz y sombra, 2005, en hierro, además de la Espiral que da título a la exposición.


Esferas y espirales nacen
en grietas iniciales,
de ida hacia los sueños,
de vuelta a sus deseos.
Esferas, espirales y sombras,
músculos en sucesión
que planean el espacio
ampliando, decreciendo
marcha atrás hacia el nido
engendrador, con el viento
que nos abre, que nos cierra.

Tal vez la vida sea solamente
una esfera en espiral
y la sombra que cobija.



En la segunda y tercera planta del Museo se exponen magníficas fotografías de Ramón Masast, blanco y negro las más antiguas, sabiamente combinadas con su obra en color de 1981 al 2006. Contactos es el título de esta exposición, contactos y contrastes, líneas y escenas, personas y personajes, texturas y geometría, esquinas y árboles al cielo, tejados y números, denuncia y vidas, siempre magníficamente reflejada la vida.

Aviso: No se pude marchar de este museo sin hacer una visita a la obra de Barjola, sus personajes y Tauromaquias en la cuarta planta.


Os dejo la fotografía de dos obras de Martin Chirino, Suite Florencia, 2004, y Mediterránea, 1971, en primer plano. Las fotografías de Ramón Masast son tantas que tendría dificultades para escoger solamente una.


domingo, 7 de octubre de 2007



HUELE A OTOÑO

Mi esfera busca abrigo
de aristas romas,
es otoño y todo se repliega.
Borreguillos naranja algodón
anuncian un anochecer
recogido entre mis sueños.
¡Quédate un poco más!
suplica el alma ante umbrales
de dorados tafetanes.
Con suave intensidad
empieza a acompañarme
avanzando hacia las frías lunas
del invierno venidero,
revivirá los proyectos interiores.

No hacen daño los recuerdos,
bailaremos con las sombras
de tus besos.
La fotografía corresponde a un bosque de hayas, en el valle de Rabanal, cerca de Burón, al norte de León.

miércoles, 3 de octubre de 2007



PLAYA DE OTUR

Con texturas de arena
y arrullos de sol
ondeando tu espuma,
no cesas.
Cascadas blancas renuevas
y te miro y creces,
nunca cesas,
siempre creces.
Mientras escribía este post me enteré de la muerte del gran artista Pablo Palazuelo, Premio Velázquez 2004, al que descubrí hace casi treinta años en el Museo de Arte Abstracto de Cuenca.
Con motivo de una exposición temporal sobre su obra en el MNCARS, Museo Nacional de Arte Contemporáneo Reina Sofía, en diciembre de 2005, escribí este comentario y recogí algunas de sus palabras que, para mí, mejor reflejan su pensamiento sobre el arte.
PALAZUELO EN MÍ

Líneas que se ordenan
nadando en el espacio,
viajan, colorean la vida
danzando en mi mente.
Simetrías rotas,
perspectivas en el aire,
me acogen en su casa,
me dan luz,
son fugas que se escapan,
redondean otros tiempos
con músicas de miradas.
La fuerza en rojo y negro,
gris, azul y negro, amarillo,
que hoy necesita mi alma.
http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=14604010&postID=113494229083250207

"El espacio, el océano sin límites, es la matriz de todos los signos y de todos los ritmos. El espacio vivo, la vida en el espacio, es la materia del pensamiento, la trasparencia de las aguas". El cuerpo geómetra. Pablo Palazuelo.