
JAZZ EN EL CENTRO
Lentamente deshago
pétalos de arena a tus pies
y despiertas suavemente.
El piano en el piso de abajo
deshoja margaritas
acompañando a un contrabajo.
Vamos deslizando suspiros
de deseo, músicas de quejidos
que se agotan absorbe mi alma
en el sublime momento.
Amanece, ya se apagan los ensueños
la luna deja paso, desafinan
los rojos tulipanes, los cantos
de gorriones torpemente van naciendo
derrotados de luz y realidad.
Discurren los estadios de vida, cayendo
en torpes conciertos de tregua cotidiana,
sólo dos letras rojas alfombran de pasión
algunas noches, preludios
del dulce cacharreo y percusión
que anuncia un nuevo día,
jovial me sacude interiores,
despierta sentimientos que nunca
han debido de dormirse.
Lentamente deshago
pétalos de arena a tus pies
y despiertas suavemente.
El piano en el piso de abajo
deshoja margaritas
acompañando a un contrabajo.
Vamos deslizando suspiros
de deseo, músicas de quejidos
que se agotan absorbe mi alma
en el sublime momento.
Amanece, ya se apagan los ensueños
la luna deja paso, desafinan
los rojos tulipanes, los cantos
de gorriones torpemente van naciendo
derrotados de luz y realidad.
Discurren los estadios de vida, cayendo
en torpes conciertos de tregua cotidiana,
sólo dos letras rojas alfombran de pasión
algunas noches, preludios
del dulce cacharreo y percusión
que anuncia un nuevo día,
jovial me sacude interiores,
despierta sentimientos que nunca
han debido de dormirse.
