domingo, 12 de marzo de 2006

















Hoy asomó tu voz de madrugada
ascendiendo alfombras de algodón
doradas por este sol amanecido,
y renazco de asolados inviernos
a luces de las eternas primaveras
por deseos transitados en tus brazos.


sábado, 4 de marzo de 2006





A TÍ, SOLEDAD

A tu abrazo expectante voy,
atemporal cual nido te fabrico,
agridulce estancia te reposo.

Obsesión que temo y abandono,
acompañas algunas sobretardes
de imágenes en mi ventana reflejadas.

Eres la consciencia que alejo y busco
porque aclaras mis nudos de neuronas.

Eres acto íntimo que provoco
porque refugias mi camino.

No eres una isla en la tierra,
no eres una isla en el agua,
no eres una isla en las nubes,
no eres una nube en la luna

y sin embargo me aíslas.

















CUANDO EL MAR SE PONE CUESTA ARRIBA


Cuando el mar se pone cuesta arriba
lo mejor es tomar impulso y volar.

Cuando las pirañas remueven el lodo
lo mejor es tomar impulsos y nadar.

Cuando las noticias bombardean mis neuronas
lo mejor es masticar erratas, digerir las letras,
poner sordina al instrumento y caminar.

Cuando miro la vida en el reflejo,
espectadora abandonada en el cristal,
lo mejor es abrir los ojos y abarcar
con la mirada al sol que llega,
encerrarme y disfrutar mi soledad.


















AQUELLA TARDE DE AGOSTO


Ya avanza la tarde,
el sol dora mi cara
que se esconde en tu regazo,
tras el árbol que adorna
este parque que habito,
que habitamos.

Apenas el leve movimiento
de una mano en el aire suspendida,
y el roce de tus dedos
en mi nuca, en mis labios.

Quiero alargar la estancia del deleite,
cómplice equilibrio de alianzas
que despiertan mis sentidos,
la sonrisa me posee,
y ausente de palabras,
reposo dormitando letargos,
me escondo en tu regazo
tras el árbol que abraza
esta tarde anaranjada
que habitamos.



sábado, 25 de febrero de 2006
















DOS GRITOS


Sé que necesito una mudanza
cuando el grito grita en mi interior.

Me ahoga un profundo surco de hiel,
reúno la fuerza necesaria
para que asepsia se pronuncie,
tome cuerpo la amputación de sentimientos,
las palabras limpien podredumbre anquilosada.

Ya desnuda de previos patrones concebidos,
cual volcán dormido me despierto.

Y grito, profundamente grito.



La fotografía es un fragmento del cuadro El grito de Edward Munch (1863.1944). Museo Nasjonal Galleriet de Oslo



LA LUZ DE LISBOA

La luz de Lisboa dora sus fachadas
y al atardecer el Tejo acaricia enamorados
que sienten, pasean su luz.

La luz de Lisboa pasea el Chiado,
asoma esquinas, disfruta subidas, bajadas,
señorea la vida.

La luz de Lisboa despierta la vida
detrás del Castelo, revive colores pastel.

La luz de Lisboa y sus sombras
salpican la vida mudando sus calles,
salpican sus verdes, sus plazas,
la ropa colgada en cada rincón.

La luz de Lisboa refleja ventanas,
refleja los ojos de todas sus piedras,
revive azulejos y el Tejo a su paso.

La luz de Lisboa amarella, dorada, pastel,
me inunda de fado,
me acoge y abraza.

La fotografía refleja la luz de un amanecer frente al Tejo.

miércoles, 22 de febrero de 2006


Hay días grises en los que el sol luce sólo en el interior del alma.
Por la noche me asomo al borde del abismo pinto un arco de luna y disfruto.