
TEJO EN LISBOA, TEJO EN MI
Pasear, pasear Lisboa y sentir su presencia constante, su permanente cambio de color y leer, leer hasta que me apetezca, leer hasta acabar el libro, leer hasta acabar el Tejo, pasear las rúas , subir en el tranvía 28 y dejarme llevar hasta el final, Graça, Estrela, Prazeres, cruzar en barco el Tejo y cenar mirando de frente a esta ciudad, pararme, parar mi vida en lusco/fusco del atardecer y relajarme con el suave cambio de la luz, parar y pararme en un café al lado del Teatro Sao Carlos y quedarme a escuchar, escuchar la ciudad y el traquetreo de los tranvías en el Chiado y escuchar fado, tomar porto frente al mirador de Sao Pedro de Alcántara, mirar y remirar el Tejo desde el Adasmastor, sentir la mirada del Adamastor en mi nuca, subir y bajar escaldinhas, buscar los bancos más sombríos, sentarme pacientemente a descansar, pasear Janelas verdes al mediodía y disfrutar las buganvillas del camino, protegerme del calor en los profundos parques/bosques de la Lisboa urbana, mirar y remirar los brillantes adoquines al caminar, sentir todo el día el sordo ruido de la ciudad, sentir el ruido de coches y del ferrocarril cruzando la Ponte 25 de avril, disfrutar de ese collar colgante del Tejo que ilumina sus noches, comprar róbalos en el Mercado de A Ribeira, cantar fado y pasear fado cada noche mirando el Tejo pasar.
Pasear, pasear Lisboa y sentir su presencia constante, su permanente cambio de color y leer, leer hasta que me apetezca, leer hasta acabar el libro, leer hasta acabar el Tejo, pasear las rúas , subir en el tranvía 28 y dejarme llevar hasta el final, Graça, Estrela, Prazeres, cruzar en barco el Tejo y cenar mirando de frente a esta ciudad, pararme, parar mi vida en lusco/fusco del atardecer y relajarme con el suave cambio de la luz, parar y pararme en un café al lado del Teatro Sao Carlos y quedarme a escuchar, escuchar la ciudad y el traquetreo de los tranvías en el Chiado y escuchar fado, tomar porto frente al mirador de Sao Pedro de Alcántara, mirar y remirar el Tejo desde el Adasmastor, sentir la mirada del Adamastor en mi nuca, subir y bajar escaldinhas, buscar los bancos más sombríos, sentarme pacientemente a descansar, pasear Janelas verdes al mediodía y disfrutar las buganvillas del camino, protegerme del calor en los profundos parques/bosques de la Lisboa urbana, mirar y remirar los brillantes adoquines al caminar, sentir todo el día el sordo ruido de la ciudad, sentir el ruido de coches y del ferrocarril cruzando la Ponte 25 de avril, disfrutar de ese collar colgante del Tejo que ilumina sus noches, comprar róbalos en el Mercado de A Ribeira, cantar fado y pasear fado cada noche mirando el Tejo pasar.
