domingo, 30 de octubre de 2005



50 EnTraDas en el MunDo de GaiA...


Estoy de celebración... amigos. Hoy os regalo una foto de mis valles asturianos.

En estos cuatro meses me habéis acompañado, leído (no sé si pocos o muchos, más bien creo que lo primero) y algunas personas me habéis dejado jugosos, sesudos, amables, maravillosos comentarios... perlas en el camino recorrido.

Gracias a todos..
Virizinha, Trististigris, Cuestión de enfoque, Galician people, Petrinha, Currante, Asturiana, Maquiavela, Habana ron, Chiado, Gallaecus, Ana, Mik, Caracois, Caracolquiscol, A de Huelva, Eléctrico 15, Ginger, Cecilia, Alba, Anónimos usuarios portugueses, Anonymus, Galician Observer y demás...
Sigamos caminando.

sábado, 29 de octubre de 2005


DÍAS DE DIFUNTOS

Visitaré algunas tumbas del alma
Estos días de difuntos y otoño,

Mármoles fríos sin epitafios
Que habitan fondos de mi corazón,

Debates suspendidos sin solución
Que mis diálogos frente al espejo

No resuelven, indecisos, abortados,
Aplazados, cuando la duda vive
Alojada, permanente, consentida.

Visitaré hoy tumbas con aquel
Amor que no fue, no quiso ser, crecer,
Se disolvió en océanos azules,
Sin impulsos valientes de su luna.

Visitaré las tumbas de mi rincón,
Donde la acción inteligente lucha
Contra los cocodrilos que muerden
Y anulan limpios ríos de proyectos.

Visitaré tumbas de oscuros días,
Nieblas que me habitan en la noche,
Soledades de caricias y deseos
Que la luna cómplice hoy comparte.

Regresaré a las tumbas de mi alma
Porque vivir a veces duele… y ¿qué?
Si la vida no es vida de difuntos
Sino amanecer siempre al sol dorado.


La fotografía está tomada en el occidente asturiano cuando amanece el sol dorado.

jueves, 27 de octubre de 2005



JaZZ eN eL CeNTrO


Empezó la temporada de los miércoles de Jazz en el CCAI (Centro Cultural Antiguo Instituto) de Gijón, el 26 de octubre, con Javier Vercher Group. Javier Vercher es uno de los jóvenes jazzistas españoles de reconocimiento internacional, que tras recorrer Europa en este verano vuelve a nuestra ciudad para disfrute y deleite de los amantes de la música.

Javier Vercher - saxo
Albert Sanz - piano
Chris Van Vorst - contrabajo
Bannen Temple - batería


nos trasportan en su primer tema a un mundo que recoge sensaciones sobre el pensamiento de momentos de dolor de otras personas, según nos explica Javier. Su segundo tema que titula Oídos del viajero distante dejó en mi libreta estas palabras... estos diálogos con el saxo en acción.
OÍDOS DEL VIAJERO DISTANTE

Tu sonido, un reclamo,
me sitúa en el punto
de salida, suavemente.
Empiezas volando músicas y tejados,
el piano nos mira, nos envuelve,
se incorpora el contrabajo,
y continúas, tú, saxo,
con tu viaje por verdes praderas.
La percusión te enmarca,
se incorporan sus ecos de coraje,
sonidos intermitentes, melodías
por dinámicos caminos, sendas
para ascender a las nubes
detrás de tus sonidos.
Sin manos, sin pies, me trasladas
al centro de mis neuronas,
allí me dejas relajada,
suspendida.
Para más información sobre Javier Vercher:

domingo, 23 de octubre de 2005




HAYKU DE OTOÑO

Los amarillos,

queridos amarillos,

doran mi alma.

Este fin de semana la naturaleza nos regaló dorados paisajes.



Tengo un amigo que siempre dijo que quería reencarnarse en vaca. A juzgar por la plácida imagen empiezo a pensar que tiene razón.

La imagen es de una vaca, por supuesto, asturiana.

sábado, 22 de octubre de 2005















eSTe OToñO

Amarillo de otoño, eres
nube de polvo iluminado,
dejándote llevar, hoy,
como humo por el viento,
esparciendo tu dulzura,
encendido por el sol

de la mañana y dorado
con el último rayo de esta tarde.

Amarillo de otoño, acaricias

la mirada perdida
de mis secretos guardados
posando suaves besos
de arrugas de otros tiempos
en mis labios.



La fotografía está tomada en el trayecto de La Peral a La Pornacal en Somiedo (Asturias).

viernes, 21 de octubre de 2005



HOY TENGO ALMA DE FADO

Paseo huellas en mi piel interior
cual pátina de frío hierro excavada
por roturas del alma.
Abrazos grises de cuerpo
gris de despedida,
risas abortadas en mi mano,
besos laminados en mi espalda,
geografía de huellas indelebles
de tiempos ya vividos, soñados,
que hoy pinto dorados
en este viejo atardecer.

Hoy tengo alma de fado.
Y la ahogué en el rojo néctar
que llenó mi estómago de calor,
bañé las venas con olores, resquemores,
que me ayudaron a pasar el trago amargo
de la ausencia de tus besos.

En la barandilla de la vida me sitúo,
expectante al paso del olvido
y de la muerte.
No quiero instalarme, pero
me instalo y canto.

Esta noche tenho alma de fado y recurro a las imágenes de mi añorada Lisboa. El miradouro de Sao Pedro de Alcantara es el sitio perfecto para este atardecer.